El existencialismo implica que el individuo es libre y, por ende, 
totalmente responsables de sus actos 



El existencialismo es un movimiento filosófico que se caracteriza por criticar y buscar soluciones a los estragos y dramas socio-filosóficos. Estos se ocasionaron en su mayoría por las guerras, en especial la II guerra mundial. Los existencialistas son una familia de filósofos que tienen devoción a una interpretación de la existencia humana en el mundo que enfatiza su específico y problemático carácter. Como movimiento consciente de sí mismo, es primeramente un fenómeno del siglo XX.

 

 

Características de esta vanguardia:

 

 

El existencialismo implica que el individuo es libre y, por ende,

totalmente responsables de sus actos

 

 Atención que presta a la existencia concreta, individual y única del hombre, por lo tanto, en el rechazo de la mera especulación abstracta y universal.

Discute y propone soluciones a los problemas más propiamente inherentes a la condición humana, como el absurdo de vivir, la significancia e insignificancia del ser, el dilema de la guerra, el eterno tema del tiempo, la libertad, ya sea física o metafísica, la relación Dios-hombre, el ateísmo, la naturaleza del hombre.

Busca revelar lo que rodea al hombre, haciendo una descripción minuciosa del medio material y abstracto en el que se desenvuelve el individuo existente, para que éste obtenga una comprensión propia y pueda dar sentido o encontrar una justificación a su existencia.

Se propone con carácter realista debido a que se le ha ligado a los dilemas, estragos, contradicciones y estupidez humana.